En la entrada de hoy vamos a hablar de un tipo de estudio utilizado por los médicos para resolver dudas respecto a una patología que puede tener distintas soluciones, los meta-análisis. El objetivo de un meta-análisis es agregar y analizar en una sola investigación los datos de diferentes estudios para que los médicos puedan tener una visión general de toda la información respecto a la patología y el posible tratamiento, facilitando y agilizando el diagnostico.
En sus orígenes los meta-análisis fueron únicamente aplicados a las ciencias sociales y a la psicología pero a partir de la década de los ochenta su uso se extendió también a la medicina, campo en el que han permitido grandes avances en el conocimiento de la historia natural de numerosas patologías y de sus posibles tratamientos.
En cuanto a las bases que se usan, existen dos tipos de evidencia en las que basarse a la hora de realizar un meta-análisis: los datos iniciales aportados por cada participante (DIP) y los datos agregados (AD). Siendo los datos iniciales los que representan la información en bruto procedente de los centros de estudio; y los agregados, que son los más comunes y disponibles, suelen representar estimaciones globales sacadas de otros estudios.
Los pasos a seguir a la hora de crear un meta-análisis son largos y en algunos casos complicados, y valoran desde la calidad de los estudios seleccionados hasta la calidad del propio meta-análisis. Estos pasos son:
- Establecimiento del problema y la hipótesis que se desea valorar.
- Cuantificación de los efectos.
- Búsqueda de la información.
- Localización de los estudios de investigación.
- Criterios de inclusión/exclusión de los estudios.
- Evaluación de la calidad de los estudios incluidos.
- Análisis de la heterogeneidad.
- Combinación de resultados.
- Identificación del sesgo de publicación.
- Análisis de sensibilidad.
En general, los meta-análisis muestran las siguientes ventajas en relación a otro tipo de estudios:
- Permiten aplicar los resultados del estudio a una población más amplia.
- Si se usan una mayor cantidad de datos, la precisión y exactitud aumentan mucho; facilitando también la detección de un efecto.
- Permiten analizar la inconsistencia de resultados en otro tipo de estudios.
- La prueba hipotética puede aplicarse en estimaciones.
- Pueden incluirse moderadores que expliquen la variación entre estudios.
- La presencia del sesgo en publicación puede ser atendida.
Dentro del campo específico que estamos tratando, la medicina, los meta-análisis destacan por lo siguiente:
- Permiten comprobar la firmeza de los ensayos en los que se ha evaluado una intervención determinada y generar un resultado, que en principio debe tener mayor poder estadístico que el obtenido en cada ensayo por separado.
- Sirven para comprobar la consistencia de los resultados de diferentes ensayos clínicos sobre una misma intervención en una misma patología.
- Para identificar con mayor precisión los subgrupos de pacientes con posibilidades de responder de manera diferente del promedio a una determinada intervención.
- Para calcular cuántos pacientes sería necesario incluir en futuros ensayos clínicos sobre un problema determinado.
- Para cuantificar la incidencia de efectos indeseados, que, por ser baja, requiere un número elevado de pacientes.
Por otro lado, los meta-análisis también tienen los siguientes inconvenientes:
- Dependen de la calidad de los estudios que lo incluyen.
- Se necesita una gran cantidad de tiempo para llevarlos a cabo.
- El propio sesgo del meta-análisis.
- Presentan dificultades en la interpretación de los resultados obtenidos.
Para ampliar vuestros conocimientos en la creación, la utilidad y el funcionamiento de los meta-análisis, podéis consultar las siguientes páginas y documentos:

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